Kowanin Silva, en la batalla periodística

La directora editorial del diario Vanguardia, en Saltillo, Coahuila, nos comparte sus vivencias y retos haciendo periodismo de investigación en la frontera

Las historias que Kowanin Silva cubre son siempre extraordinarias: mineros atrapados por semanas tras un derrumbe, confinamientos de residuos tóxicos, la vida en los pueblos asolados por el narcotráfico en el Triángulo Dorado, las historias de niños cuyos padres pizcan amapola, funcionarios aliados del narcotráfico. La fascinación por lo peculiar lo desarrolló desde pequeña. De niña le asombraban las historias que le leía su abuelo, ahora de adulta prefiere las de bandidos y las de víctimas.

Kowanin Silva Máynez, directora editorial de Vanguardia, es una buscadora de historias extraordinarias.

Como buscadora de relatos, entiende que el reto que impone la era digital es mayúsculo. Por eso, recurre a la frase del periodista y escritor colombiano Gabriel García Márquez: “Es más fácil atrapar a un conejo que a un lector”. La tiene tan presente que la observa cuando camina al lado de la pared de cristal de la redacción en la que está impresa la máxima periodística.

“Hoy la frase de Gabriel García Márquez […] está más viva que nunca. Hacer que el mexicano prefiera leer un reportaje ante los millones de páginas que tiene enfrente, es una batalla que cuesta mucho dinero, ingenio y calidad y en la que no cualquiera sobrevive. Yo estoy en esa batalla y estoy aprendiendo muchísimo todos los días”, dice.

Vanguardia es una empresa periodística ubicada en Saltillo, Coahuila, que está en constante innovación, apostando por contenidos atractivos a través de la aplicación y desarrollo de tecnología. En este ambiente periodístico de ajetreo que demanda la cobertura de información es en el que Kowanin Silva ha trabajado los últimos 15 años, pasando de ser periodista de investigación a directora editorial.

Liderazgo nato

Kowanin Silva es conocida como una periodista en búsqueda constante de historias extraordinarias. Nació en Hidalgo del Parral, Chihuahua. Ha trabajado para el periódico Vanguardia de Saltillo por 15 años.

Kowanin Silva expresa que liderar la redacción de Vanguardia ha sido la oportunidad más importante de su vida. Y es un rol que desempeña con pasión, con la celeridad que avanzan los números mostrados por los analytics de los portales web de noticias y las redes sociales que, inmediatamente, muestran si al lector le gustó el artículo periodístico o no.

“Desde hace un año que estoy en esta misión, Armando Castilla, CEO de Vanguardia, me ha permitido experimentar con nuevos perfiles en la redacción y hacer del periódico un laboratorio de innovación constante, superando los 30 millones de visitas mensuales”, explica.

Con la industria en crisis por el cambio en el modelo económico y también por la transición del papel a lo digital, la periodista reconoce que las decisiones más difíciles son, sin duda, los ajustes paulatinos de personal que ha realizado para eficientar los recursos del medio de comunicación.

La historia de Kowanin Silva en el periodismo es la mezcla de pasión, trabajo, fuerza y valentía. Ingredientes que le han permitido ascender progresivamente en diferentes puestos en Vanguardia.

“Tuve la suerte de comenzar hace 15 años junto con el primer equipo de periodismo de investigación que se formó en Vanguardia, a cargo del editor Hugo Gutiérrez, de quien aprendí el reporteo minucioso y la disciplina que amerita la edición y la puesta en página”, dice.

“Como reportera del Semanario de Vanguardia, me tocó cubrir la explosión de la mina Pasta de Conchos en 2006 y mostrar el rostro de los [63] mineros que quedaron atrapados por culpa de una serie de negligencias que quedaron impunes; viajé también al Triángulo Dorado en Chihuahua, tras las historias de los niños que pasaban el verano internados mientras sus padres se iban a la pizca de amapola; descubrí la historia de corrupción del segundo confinamiento de residuos tóxicos del país que se instaló en Coahuila”, comparte.

En busca de explicaciones, recorrió los penales de Coahuila, los refugios de mujeres maltratadas, el hospital psiquiátrico.

“Una serie de escenarios en los que una no vuelve a ser la misma”, enfatiza la periodista.

Más tarde, lideró Candidatum, un proyecto periodístico que mezcló la tecnología del reconocimiento facial con la verificación de datos de los candidatos a la presidencia de México en las últimas elecciones y que recibió Mención Honorífica como mejor proyecto de Periodismo Digital en el Media Latam 2018 de World Association of News Papers and Publishers.

También la periodista escribió su testimonio de la violencia que ha sufrido a lo largo de su carrera periodística. En el libro Romper el silencio, colaboró con el artículo “Cómo aprendimos a callarnos”, un relato adolorido del asesinato de su colega y ex compañero en la universidad, el periodista Valentín Valdés Espinosa, a quien un grupo de criminales secuestró y mató entre la noche del 7 de enero de 2010 y la mañana del día siguiente.

– ¿Qué recomendaciones harías a las mujeres que ahora están al frente de un proyecto periodístico?

Que nunca dejen de capacitarse, hoy la era digital nos exige un aprendizaje constante y esto, sumado al talento, nos hará más competitivas ante cualquier proyecto.

Violencia, un reto para el periodismo

Kowanin Silva expone que la violencia que afecta a Coahuila es una de las amenazas que ha tenido que sortear como periodista.

Y reflexiona: “Mis fracasos han sido muchos, pero el mayor es haber sido imprudente y no medir los riesgos de un tema y exponer mi vida en ello”.

– ¿Cómo hacer periodismo en una zona violenta como Coahuila?

Hubo períodos en Coahuila en los que no se podía hacer periodismo ni penetrar en algunas zonas, hoy los periodistas estamos en deuda con la sociedad y tenemos que recuperar la memoria histórica de muchos episodios que no fueron publicados.

– ¿Qué recomendaciones harías a los periodistas que hacen coberturas en zonas violentas?

Que nunca se confíen, nos están atacando por muchos frentes, no sólo son los grupos criminales, es también el estado, la clase política y cualquiera que se sienta amenazado por nuestro trabajo y que ha visto que en México es muy fácil amenazar y matar a un periodista. Debemos estar muy alertas para poder medir el riesgo de cada uno de nuestros pasos y establecer un plan de comunicación y seguridad con nuestro editor.

La inspiración de Kowanin Silva, la buscadora de historias extraordinarias, son los periodistas que saben contar las vidas de las personas que viven injusticias, tal como lo hizo su colega Marcela Turati durante los periodos más violentos en México.