Surge el Border Hub para investigar la corrupción en la frontera

Lanzamiento de Border Hub. De izquierda a derecha: Luis Manuel Botello, vicepresidente de ICFJ; Jorge Luis Sierra, presidente de BCJB; Silber Meza, director de IS; y Jacqueline Strzemp, directora de programas de ICFJ.

Para investigar y reducir la corrupción que afecta a la frontera entre México y Estados Unidos, surge el proyecto Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, también nombrado Border Hub, que será el punto de confluencia de periodistas, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil interesados en el ejercicio del periodismo de investigación, la transparencia y la rendición de cuentas.

A través de este proyecto se incrementarán las capacidades de investigación de las y los periodistas que ejercen su oficio en los estados de la frontera de México con Estados Unidos: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Las investigaciones desarrolladas por los periodistas serán vinculantes con organizaciones civiles para incidir en temas de acceso a la información, transparencia gubernamental, combate a la corrupción y rendición de cuentas.

Para lograr lo anterior, el Border Hub arranca hoy en Tijuana, Baja California con el primer taller de capacitación dirigido a periodistas en activo de la frontera para el desarrollo de habilidades en herramientas digitales, periodismo de datos y protocolos de seguridad. El taller será replicado en otras ciudades fronterizas. En julio próximo, realizaremos el primer Investigaton 2019 enfocado en investigaciones sobre corrupción.

El Border Hub también ofrecerá becas de producción periodística a quienes estén interesados en desarrollar a una investigación de profundidad que tenga el propósito de visibilizar la corrupción que afecta la zona fronteriza. También se ofrecerán subvenciones económicas para apoyar a los medios de comunicación independientes que deseen mejorar sus estrategias de sostenibilidad y modelos de negocio.

El Border Hub es un programa del International Center for Journalists en asociación con el Border Center for Journalists and Bloggers, que trabajan en alianza con Iniciativa Sinaloa, SembraMedia y otras organizaciones periodísticas más. El proyecto es financiado por la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID).

Urgen al Estado mexicano resolver el asesinato de Miroslava Breach

Sara Mendiola, directora de Propuesta Cívica, y Balbina Flores, de Reporteros Sin Fronteras, informan el estatus de la investigación. Foto: Cortesía/Propuesta Cívica.

Las organizaciones Propuesta Cívica y Reporteros Sin Fronteras, así como los abogados representantes del caso, demandaron hoy a las diferentes instancias del Estado mexicano a actuar con inmediatez para resolver la investigación sobre el asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea, quien fue asesinada hace dos años.

La exigencia fue dirigida a la Fiscalía General de la República y la Fiscalía Especializada para Delitos Cometidos en contra de la Libertad de Expresión para ejecutar la orden de aprehensión pendiente contra uno de los responsables en el asesinato, así como establecer y agotar todas las líneas de investigación relativas a la narco-política en Chihuahua, de acuerdo con un comunicado emitido por Propuesta Cívica y difundido como parte de la jornada de actividades en memoria de la periodista.

El reclamo también fue realizado al Poder Judicial para que el proceso en el amparo 312/2019 admitido por el Juzgado Tercero de Distrito en Chihuahua sea resuelto acorde con los tiempos establecidos en la ley y la audiencia de juicio oral programada para el 4 de noviembre de 2019 se realice antes.

A la Comisión Nacional de Derechos Humanos, le exhortaron a dar seguimiento al proceso penal que realiza la FEADLE.

Conferencia de prensa en la jornada de actividades en memoria de Miroslava Breach.

El 23 de marzo de 2017, Breach Velducea fue asesinada cuando salía de su casa ubicada en Chihuahua. La periodista investigaba temas relacionados con la política, derechos humanos, indígenas y delincuencia organizada, principalmente en la sierra tarahumara del Estado ubicado al norte de México. Trabajó como corresponsal de La Jornada, en el Norte de Ciudad Juárez, el Diario de Chihuahua y el Heraldo de Chihuahua.

“Hasta el momento no existe sentencia condenatoria contra ninguno de los responsables, solamente un acusado en prisión preventiva, una orden de aprehensión contra otro implicado pendiente de ejecutar y un tercer participante asesinado y ninguna identificación del o los responsables intelectuales del crimen”, se indica en el comunicado enviado.

Según diversas publicaciones de medios de comunicación, la banda conocida como la Familia Salazar, una escisión del Cártel de Sinaloa, que opera en Chihuahua y Sonora, en México, así como en Arizona, en Estados Unidos, está relacionada con el asesinato de la periodista. La FGR ha señalado a Juan Carlos Moreno, alías “el Larry” o el “Wa wa”; Ramón Andrés Zavala; y Wilbert Jasiel Vega, como los autores intelectuales y materiales del homicidio. Recientemente, en febrero, fue detenido Édgar Salazar, hijo de Crispín Salazar, dirigente de este grupo criminal, quien también fue acusado del delito.

En el tiempo que Propuesta Cívica y Reporteros Sin Fronteras han representado el caso, se han desahogado 6 audiencias ante Juez de Control en Chihuahua, 2 amparos por violación a los derechos de las víctimas y al debido proceso, un desistimiento de amparo.

“(La) FEADLE no ha agotado todas las líneas de investigación relacionadas con la narcopolítica, las investigaciones periodísticas de Miroslava dejaron en evidencia claras de los vínculos entre políticos y carteles que operan en la región, y a raíz de ellas comenzaron las amenazas contra su vida”, señala en la misiva.

De acuerdo con Propuesta Cívica y Reporteros Sin Fronteras, la muerte de la periodista cambió la vida de personas y causó daño al gremio periodístico, al convertir a la Sierra Tarahumara en una zona de silencio.


Periodistas, en el fuego cruzado de la narcopolítica

#SilencioEsComplicidad. Inicia jornada de actividades en memoria de Miroslava Breach.

Los periodistas que investigan los despojos de tierra, el desplazamiento forzado de comunidades, los megaproyectos energéticos y los negocios empresariales, son objetivos de agresiones del crimen organizado y los políticos, concluyeron los participantes del panel “Periodismo entre fuego cruzado, zonas de silencio y narcopolítica”.

Esta mesa de trabajo forma parte de la jornada de actividades realizadas en memoria de Miroslava Breach Velducea, periodista originaria de Chínipas, Chihuahua, quien cubría temas de política, derechos humanos, indígenas y narco en la zona serrana del Estado. La reportera que trabajó para la La Jornada, el Diario de Chihuahua, el Norte de Ciudad Juárez y el Heraldo de Chihuahua, fue asesinada el 23 de marzo de 2017, sin que hasta el momento el Gobierno mexicano identifique al autor intelectual.

En su participación, la periodista Marcela Turati relató que su compañera Breach Velducea progresivamente fue cambiando la cobertura de sus temas porque el fenómeno que vivían las comunidades indígenas la orientaron hacía allá, de la política al narco. Al principio, cubrió el despojo de la tala de árboles en la sierra tarahumara, los desplazamientos forzados de la comunidad, los megaproyectos que, finalmente, la condujeron a la narcopolítica. Lo que puso en riesgo a su vida.

Respecto a su asesinato, señaló Turati, la Fiscalía General de Chihuahua y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión aún no responde las siguientes preguntas: “¿por qué nada más hay una persona detenida?, ¿dónde están los demás?, ¿por qué no tenemos a los autores intelectuales?, ¿por qué la investigación se queda en un supuesto sicario o jefes de sicarios y no se va más allá, de quiénes son sus jefes, para quiénes trabajan? Y por último esta otra pregunta: ¿quién permitió que en estas elecciones en Chínipas, un cuñado de los Salazar fuera Presidente Municipal?”.

El asesinato de Breach Velducea está relacionado con Crispín Salazar, líder de la banda criminal Los Salazar, una escisión del Cártel de Sinaloa que opera en Sonora y Chihuahua, en México, y con Arizona, en Estados Unidos. En febrero, Édgar Salazar, hijo de Crispín Salazar, fue detenido y acusado como autor material de la periodista. https://aristeguinoticias.com/2512/mexico/por-que-asesinaron-a-miroslava-breach/

Tras el asesinato de Breach Velducea, en esta región serrana de Chihuahua ya no se hace periodismo, se ha convertido en una zona de silencio, evidenció Turati.

Zonas de silencio

Jan Jarab, representante en México de la Organización de Naciones Unidas, exhibió que la violencia contra los periodistas tiene como origen las redes de complicidad forjadas entre el crimen organizado y las autoridades.

Estas agresiones intentan silenciar a los reporteros y crear zonas de silencio que les permita operar, dijo.

“(Es) la creación de las zonas silenciadas, estas zonas donde se encuentran los periodistas investigativos valientes en el fuego cruzado, y donde se aplica muchas veces una variación de la ley de la plata o plomo, unos perciben dinero a través de la publicidad oficial, mal regulada en este país; y otros enfrentan riesgos de violencia extrema”, evidenció.

Jarab expuso que el común denominador de las agresiones contra periodistas y defensores de derechos humanos es la impunidad.

“Es una batalla contra el tiempo, no te matan la primera vez, te matan la segunda vez, o te matan la tercera vez”, expresó.

Redes de complicidad

Para Jacobo Dayán, especialista en derechos humanos, los periodistas y defensores de derechos humanos que denuncian la corrupción se enfrentan a tres redes, a las políticas, a las empresariales y a las criminales.

“El periodismo y las y los defensores de derechos humanos que están denunciando el despojo de tierra, por ejemplo, se enfrentan a estas tres redes. Por un lado, se enfrentan a las redes políticas, a las redes empresariales y a las redes criminales, mientras que del otro lado no existe ningún sustento, es decir, del lado del Estado no hay ningún respaldo, ni a nivel federal, ni mucho menos a nivel estatal”, evidenció.

“En un marco de prácticamente absoluta impunidad. No podemos hablar de fiscalías con problemas cuando el nivel de impunidad es cercano al 100 por ciento. Esta es una política de Estado, no es una falla de institución”.

En su intervención en el panel, Dayán dijo que el Gobierno mexicano ha sido incapaz de procurar justicia y verdad en las agresiones a periodistas: “jamás se desmantela o se pretende echar luz desde el Estado a estas redes, a estos altos mandos de altos de redes criminales, o de redes empresariales”.

Sin sentencias contra agresores

En los dos últimos años en México, se han detenido a 23 personas detenidas que fueron acusadas de asesinos materiales de periodistas, sin que hasta el momento hayan recibido sentencia, evidenció Balbina Flores, representante en México de Reporteros Sin Fronteras.

No hay casos de detención de autores intelectuales de las agresiones, salvo el caso del asesinato del periodista de Manuel Buendia, periodista asesinado el 30 de mayo de 1984, quien escribía la columna Buendia Red Privada publicada en el periódico Excélsior.

“México es un país que ha creado numerosas instancias de defensa y de protección a periodistas que se han quedado cortas, ante la situación cada vez más compleja de los ataques de periodistas en México”, criticó.

RSF solicita a la Corte Penal Internacional intervención en México por crímenes contra periodistas

La Corte Penal Internacional atiende crímenes de lesa humanidad. Foto: Cortesía RSF.

En 12 años, se han registrado 116 actos de violencia contra la prensa que la organización internacional considera de lesa humanidad

En los mandatos de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018), se registraron 116 crímenes cometidos contra periodistas debido a su labor informativa: 102 asesinatos y 14 desapariciones forzadas, según datos presentados por RSF.

En su visita a México, Christophe Deloire, Secretario General de Reporteros Sin Fronteras, anunció al Gobierno de México que acudió a la Corte Penal Internacional para enterar sobre los crímenes contra periodistas en este país, que suman 116 actos de violencia en los últimos 12 años.

“(Crímenes que) deben ser tipificados como crímenes de lesa humanidad, de acuerdo a lo estipulado en el artículo 7 del Estatuto de Roma, que establece la competencia de la CPI”, precisa el comunicado emitido por la organización.

Balbina Flores, representante de RSF en México, explicó que estos crímenes contra los periodistas deben ser considerados de lesa humanidad porque son agresiones contra la población civil y el Gobierno mexicano no ha intervenido para detener estas acciones.

“La perspectiva de nuestra organización es que, de acuerdo con éstos principios de la Corte Penal Internacional, ha habido un ataque generalizado y sistemático contra una población civil, es decir, los periodistas. Que fueron cometidas conforme a una política de Gobierno que se vino estableciendo, precisamente, con esta sistematicidad y generalidad con las que se vinieron dando, es decir, en casi todas las entidades del país se cometieron estos crímenes, y son reiterativos”, expuso.

“¿Y quienes cometieron estos crímenes? Fueron cometidos por fuerzas de seguridad o por narcotráfico, algunos ellos vinculados a actores políticos. Y, sobre todo, que estos crímenes no fueron cometidos de manera espontánea, sino que fueron planeados para llevarse a cabo su ejecución”, dijo.

Flores consideró que el Gobierno de México ha impedido la violencia contra la prensa.

“Hemos denunciado constantemente la impunidad que prevalece entorno a los asesinatos y desapariciones de los periodistas en México, sin que haya retrocedido en ningún momento. Una impunidad en los asesinatos de periodistas de más del 99.14 por ciento y en el caso de las desapariciones del 100 por ciento. Esto es algo inadmisible en un país que no está en guerra”, criticó.

En su visita a México, Deloire se reunió con Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, Subsecretario de Derechos Humanos, el martes 12 de marzo, aun cuando la reunión estaba programada inicialmente con el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, “aunque esto no ocurrió de última hora”, precisa un boletín emitido por RSF.

El representante de la organización defensora de periodistas le expresó a Encinas Rodríguez su preocupación por la violencia ejercida contra los reporteros.

“El país sigue siendo uno de los más peligrosos del mundo para la prensa. RSF exhortó a las autoridades mexicanas a considerar la justicia en ‘estado de emergencia’, por lo que recomendó que se implemente lo antes posible un ambicioso plan de lucha contra la impunidad. También lo incitó a que México respete los compromisos internacionales en lo que se refiere a la protección de periodistas”, se advierte en el documento enviado por la organización.

Después de la reunión con Encinas Rodríguez, Flores consideró que el Gobierno mexicano mostró voluntad política para revertir la situación de violencia que afecta al gremio periodístico.

México se encuentra en el lugar 147, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que elaboró la misma organización.

Rocío Gallegos, rompiendo techos de cristal

En Ciudad Juárez, situada en la frontera entre México-Estados Unidos, la periodista ha coordinado equipos para cubrir la violencia generada por la delincuencia y, recientemente, emprendió su propio medio de comunicación.

Rocío Gallegos, periodista en Ciudad Juárez, fue director editorial del Diario de Juárez y ahora está al frente del nuevo proyecto periodístico La Verdad Juárez.

Rocío Gallegos es una de las mujeres periodistas pioneras que se atrevió a cubrir temas temas de corrupción y violencia en Ciudad Juárez, una ciudad que aún está entre las metrópolis con las tasas de homicidio más altas del mundo.

Ella ha sido reportera, editora y directora editorial. “Eso es uno de los grandes logros que he podido tener: haber enfrentado barreras de género, o sea, los techos de cristal que a veces están idealizando tácticas para que nosotras no podamos tomar el mando en algunas estructuras de patriarcado dentro del periodismo”. “Ha sido muy importante lo que el periodismo me ha dado oportunidad de hacer. Para mí, fue muy importante ser de las periodistas juarenses que hemos tenido una irrupción en la información general y poder arribar a estos espacios de decisión”, reflexiona.

En 1993, Rocío Gallegos inició su carrera periodística en el periódico Norte de Juárez. Después de dos años de trabajo, dejó el medio y se unió a la redacción de El Diario de Juárez, en el que progresivamente ascendió de reportera a editora de la sección económica, editora de  portada, jefa de información local, jefa de la unidad de investigación y, en 2013, asumió la dirección editorial.

Cinco años más tarde, en febrero de 2018, deja la dirección y emprende la aventura de construir el proyecto periodístico La Verdad Juárez, un medio digital de noticias, al lado de la periodista Gabriela Minjares.

“Soy de las pocas que ha dirigido un medio de comunicación en el Estado de Chihuahua y eso ha sido sido muy importante porque cuando las mujeres empezamos a tener espacios en los medios, empezamos a incursionar a algunos puestos de mando, como las unidades de investigación, jefaturas de información, dirección editorial”, dice.

Lo más difícil que realizó al frente de la redacción del Diario de Juarez fue dirigir a las y los reporteros en dos momentos violentos que marcaron a la ciudad fronteriza: la cobertura de los feminicidios en 1999 durante el periodo conocido como “Las muertas de Juárez”, y la guerra contra el narcotráfico declarada por el ex Presidente Felipe Calderón (2006-2012).

“Estar al frente de este equipo me ha dado fuerza para seguir avanzando, abrir espacios y poder apostarle a lo que es el periodismo”, reconoce.

Esa violencia también alcanzó a sus compañeros periodistas. En 2008, fue asesinado Armando Rodríguez Carrión, , y, en 2010, Luis Carlos Santiago,

“A ellos los mataron por hacer su trabajo”, acusa, “es algo que indigna, incluso que empuja a seguir defendiendo nuestro derecho hacer periodismo, a nuestro derecho de libertad de expresión y a nuestro derecho de libertad de información”.

Rocío Gallegos nació en Nueva Rosita, Coahuila. Ella recibió el premio Knight International del Center for International Journalists en 2011.

Nace red ante emergencia social

La violencia generada por la delincuencia organizada en el tráfico de drogas la sorprendió en la redacción de El Diario de Juárez. Rocío Gallegos se reunía con sus compañeros de trabajo para repasar el saldo de la jornada laboral: la cobertura de 20 personas asesinadas en un día. En la plática con sus colegas, exteriorizó el desgaste emocional que le provocaba ver a Ciudad Juárez convulsionada.

“Es la sensación de saber que tú estabas en riesgo, que tu familia estaba en riesgo, que volteaste a verte al espejo y sentirte vulnerable”, expresa.

Para defenderse de la violencia contra los periodistas, el 11 de abril de 2011 se reunió con las periodistas Luz del Carmen Sosa, Gabriela Minjares y Araly Castañón y fundaron la Red de Periodistas de Juárez.

“Nacimos en una situación de emergencia social. En 2011, veníamos ya con rebote de haber enfrentado una violencia inédita en esta comunidad fronteriza por la guerra entre los diversos grupos de narcotráfico que tenían la delincuencia organizada. Entonces, se desató una violencia inédita, de grandes proporciones, y donde ya habíamos perdido a dos colegas”, explica.

“Entonces, nosotros sentimos que el gremio necesitaba un espacio de solidaridad, necesitaba un espacio de articulación, necesitábamos un espacio para ver y atender todas esas cosas que sentíamos nosotros que ya estábamos desgastados. O no podíamos seguir avanzando y, sobre todo no podíamos dejar de hacer periodismo, no queríamos dejar de informar. Y necesitábamos darle una batalla a ese silencio que se quería imponer en medio de esta violencia”.

La trinchera

Por congruencia a sus principios, Rocío Gallegos cuenta que renunció al Diario de Juárez. “Yo renuncié por principios y congruencia, mi creencia que el periodismo no debe de estar cerca ni al servicio del poder”.

“Emergimos en medio de condiciones complicadas de lo que es la narcopolítica, vimos también que nuestro contexto de control informativo se intensificó, hay un control muy fuerte de los medios en Ciudad Juárez. Las presiones hacia los medios de comunicación y las agresiones contra periodistas desde instancias oficiales, aunado a una serie de despidos y renuncias por conflicto con líneas editoriales”, describe.

En este contexto, nace el proyecto periodístico La Verdad Juárez. “Nosotros dijimos: tenemos que tener un propio espacio donde podamos seguir haciendo periodismo más allá de buscar burlar esas líneas editoriales… estamos emprendiendo desde una trinchera, desde una resistencia”.

En febrero de 2018, renunció a la dirección editorial de El Diario de Juárez y fundó, junto con la periodista Gabriela Minjares, La Verdad Juárez, un medio de periodismo de investigación que nace en junio del mismo año.

“El reto es muy grande porque traemos una experiencia de cobertura periodística que ahorita tratamos de compaginar con un aprendizaje de algo nuevo que es impulsar un modelo también de negocio, una nueva propuesta periodística. Sigo rodeada de mujeres, estoy con Gabriela. Es algo que no es planeado, la vida así nos lleva, a poder trabajar con mujeres”, dice.

-¿Qué sugerencias le podrías dar a las mujeres que están ahora al mando de redacciones o un medio en México?

Es complicado porque es muy difícil decir este es un consejo que te puedo dar… Lo más importante, yo creo, es defender tus ideas, siempre buscar prepararte. En la toma de decisiones y, en el hecho de estar generando propuestas, ideas, es de repente un desgaste; pero lo más importante, yo creo, es nunca perder el contacto con lo que ocurre en la calle. Nunca te puedes perder la realidad.

Kowanin Silva, en la batalla periodística

La directora editorial del diario Vanguardia, en Saltillo, Coahuila, nos comparte sus vivencias y retos haciendo periodismo de investigación en la frontera

Las historias que Kowanin Silva cubre son siempre extraordinarias: mineros atrapados por semanas tras un derrumbe, confinamientos de residuos tóxicos, la vida en los pueblos asolados por el narcotráfico en el Triángulo Dorado, las historias de niños cuyos padres pizcan amapola, funcionarios aliados del narcotráfico. La fascinación por lo peculiar lo desarrolló desde pequeña. De niña le asombraban las historias que le leía su abuelo, ahora de adulta prefiere las de bandidos y las de víctimas.

Kowanin Silva Máynez, directora editorial de Vanguardia, es una buscadora de historias extraordinarias.

Como buscadora de relatos, entiende que el reto que impone la era digital es mayúsculo. Por eso, recurre a la frase del periodista y escritor colombiano Gabriel García Márquez: “Es más fácil atrapar a un conejo que a un lector”. La tiene tan presente que la observa cuando camina al lado de la pared de cristal de la redacción en la que está impresa la máxima periodística.

“Hoy la frase de Gabriel García Márquez […] está más viva que nunca. Hacer que el mexicano prefiera leer un reportaje ante los millones de páginas que tiene enfrente, es una batalla que cuesta mucho dinero, ingenio y calidad y en la que no cualquiera sobrevive. Yo estoy en esa batalla y estoy aprendiendo muchísimo todos los días”, dice.

Vanguardia es una empresa periodística ubicada en Saltillo, Coahuila, que está en constante innovación, apostando por contenidos atractivos a través de la aplicación y desarrollo de tecnología. En este ambiente periodístico de ajetreo que demanda la cobertura de información es en el que Kowanin Silva ha trabajado los últimos 15 años, pasando de ser periodista de investigación a directora editorial.

Liderazgo nato

Kowanin Silva es conocida como una periodista en búsqueda constante de historias extraordinarias. Nació en Hidalgo del Parral, Chihuahua. Ha trabajado para el periódico Vanguardia de Saltillo por 15 años.

Kowanin Silva expresa que liderar la redacción de Vanguardia ha sido la oportunidad más importante de su vida. Y es un rol que desempeña con pasión, con la celeridad que avanzan los números mostrados por los analytics de los portales web de noticias y las redes sociales que, inmediatamente, muestran si al lector le gustó el artículo periodístico o no.

“Desde hace un año que estoy en esta misión, Armando Castilla, CEO de Vanguardia, me ha permitido experimentar con nuevos perfiles en la redacción y hacer del periódico un laboratorio de innovación constante, superando los 30 millones de visitas mensuales”, explica.

Con la industria en crisis por el cambio en el modelo económico y también por la transición del papel a lo digital, la periodista reconoce que las decisiones más difíciles son, sin duda, los ajustes paulatinos de personal que ha realizado para eficientar los recursos del medio de comunicación.

La historia de Kowanin Silva en el periodismo es la mezcla de pasión, trabajo, fuerza y valentía. Ingredientes que le han permitido ascender progresivamente en diferentes puestos en Vanguardia.

“Tuve la suerte de comenzar hace 15 años junto con el primer equipo de periodismo de investigación que se formó en Vanguardia, a cargo del editor Hugo Gutiérrez, de quien aprendí el reporteo minucioso y la disciplina que amerita la edición y la puesta en página”, dice.

“Como reportera del Semanario de Vanguardia, me tocó cubrir la explosión de la mina Pasta de Conchos en 2006 y mostrar el rostro de los [63] mineros que quedaron atrapados por culpa de una serie de negligencias que quedaron impunes; viajé también al Triángulo Dorado en Chihuahua, tras las historias de los niños que pasaban el verano internados mientras sus padres se iban a la pizca de amapola; descubrí la historia de corrupción del segundo confinamiento de residuos tóxicos del país que se instaló en Coahuila”, comparte.

En busca de explicaciones, recorrió los penales de Coahuila, los refugios de mujeres maltratadas, el hospital psiquiátrico.

“Una serie de escenarios en los que una no vuelve a ser la misma”, enfatiza la periodista.

Más tarde, lideró Candidatum, un proyecto periodístico que mezcló la tecnología del reconocimiento facial con la verificación de datos de los candidatos a la presidencia de México en las últimas elecciones y que recibió Mención Honorífica como mejor proyecto de Periodismo Digital en el Media Latam 2018 de World Association of News Papers and Publishers.

También la periodista escribió su testimonio de la violencia que ha sufrido a lo largo de su carrera periodística. En el libro Romper el silencio, colaboró con el artículo “Cómo aprendimos a callarnos”, un relato adolorido del asesinato de su colega y ex compañero en la universidad, el periodista Valentín Valdés Espinosa, a quien un grupo de criminales secuestró y mató entre la noche del 7 de enero de 2010 y la mañana del día siguiente.

– ¿Qué recomendaciones harías a las mujeres que ahora están al frente de un proyecto periodístico?

Que nunca dejen de capacitarse, hoy la era digital nos exige un aprendizaje constante y esto, sumado al talento, nos hará más competitivas ante cualquier proyecto.

Violencia, un reto para el periodismo

Kowanin Silva expone que la violencia que afecta a Coahuila es una de las amenazas que ha tenido que sortear como periodista.

Y reflexiona: “Mis fracasos han sido muchos, pero el mayor es haber sido imprudente y no medir los riesgos de un tema y exponer mi vida en ello”.

– ¿Cómo hacer periodismo en una zona violenta como Coahuila?

Hubo períodos en Coahuila en los que no se podía hacer periodismo ni penetrar en algunas zonas, hoy los periodistas estamos en deuda con la sociedad y tenemos que recuperar la memoria histórica de muchos episodios que no fueron publicados.

– ¿Qué recomendaciones harías a los periodistas que hacen coberturas en zonas violentas?

Que nunca se confíen, nos están atacando por muchos frentes, no sólo son los grupos criminales, es también el estado, la clase política y cualquiera que se sienta amenazado por nuestro trabajo y que ha visto que en México es muy fácil amenazar y matar a un periodista. Debemos estar muy alertas para poder medir el riesgo de cada uno de nuestros pasos y establecer un plan de comunicación y seguridad con nuestro editor.

La inspiración de Kowanin Silva, la buscadora de historias extraordinarias, son los periodistas que saben contar las vidas de las personas que viven injusticias, tal como lo hizo su colega Marcela Turati durante los periodos más violentos en México.